INICIATIVAS / MONÓLOGOS

- MONOLOGOS -

(ME RIO POR NO LLORAR...)

Por: L.A Artesanos.

Esta propuesta se ha creado para darle a nuestra Iniciativa un puntito cómico.

"Si no puedes con tu enemigo, ríete con el..."

La temática de nuestros monólogos era predecible...

- PERSONAS Y MAQUINAS -

Con esta propuesta y a lo largo del monólogo pretendemos hacerles participes de un “debate personal” al que las circunstancias habituales de nuestra vida, hace ya tiempo nos llevaron a nosotros.

Y es que claro esta que las "maquinas" en ocasiones son imprescindibles, incluso para nosotros, no piensen que somos unos “retrógrados con garrotes”, pero hemos de reconocer que en muchas ocasiones, el uso que se da a estos avances, acaba teniendo como resultado un aparato bastante molesto.

Además la industria y la tecnología han de ser nuestras herramientas, no nuestros sustitutos y no debemos olvidar que el uso abusivo de cualquier avance, puede tener como resultado la sustitución de una o mas personas, por un aparato que supuestamente desempeñara la labor igual que el antiguo trabajador. ¿O quizás no tan igual…?

Antes de contestar lea nuestro primer monólogo.

Por que en L.A Artesanos, sabemos que lo más importante somos las personas.

-MONOLOGOS -

(ME RIO POR NO LLORAR...)

- LAS MAQUINAS EXPENDEDORAS -

Por: L.A Artesanos

Hoy estamos aquí para contaros una de esas historias en las que todos nos hemos visto metidos, aunque en este caso las probabilidades de que el cacharro en cuestión diera tantos fallos, hacen que parezca increíble que esta historia PUDIERA ESTAR BASADA EN HECHOS REALES.

Sucedió este mismo fin de semana en una de las tantas ocasiones en las que hoy en día nos vemos literalmente “en manos de una maquina”.

Las maquinas expendedoras en principio parecen bastante inofensivas por lo que nuestro coleguita el pupas nunca pensó que la tarde del sábado pudiera ser tan catastrófica.

Este sábado no salíamos de talleres de calle, y aprovechamos que nos quedábamos en casa para quedar con nuestro colega Pedro, mas conocido entre los cercanos como “el pupas”, y es que esto que quede entre nosotros, pero al pobre de Pedro le pasa de todo, nadie sabe muy bien si es torpeza, si es suerte o si es casualidad, pero lo que si sabemos todos, es que es una realidad como un templo de grande.

Era sábado, soleado, tranquilo, los tres íbamos charlando y como ya hacia bastante tiempo que no nos veíamos estábamos en plena “ actualización” de camino a picar algo.

A mitad de una calle poco concurrida de nuestra ciudad, Pedro diviso un par de maquinas expendedoras, entre ellas no creo que hubiera mas de cinco metros y ambas estaban a la puerta de un Sex Shop, una tenia frutos secos y la otra tenia agua y refrescos.

Algo mas adelante estaba el kiosco de marta otra buena amiga, no creo que hubiera ni 50 metros pero a pedro le dieron los nervios, en fin…así es Pedro.

Al llegar a las maquinas rebusco y rebusco en sus bolsillos hasta que saco un billete de 10€.

El aparato ya era algo antiguo y solo admitía monedas, por lo que Pedro nos pregunto si teníamos monedas.

Nosotros acabábamos de pasar por otra maquina un tanto desconsiderada, el cajero, y este nos había dado un solo billete y de 50€, bueno puntualizo, dado, decimos que nos ha dado, pero los cajeros lo único que dan es sustos!.

En fin, el caso es que como nosotros tampoco llevábamos monedas, Aroa le recordó a Pedro que poco mas adelante estaba el kiosco de Marta.

Su cara de no poder esperar más le delataba y tras unos pocos segundos una sonrisa como la del muñeco de los aperitivos le lleno la cara!

No, da igual me apetece ahora! Entro al Sex Shop y me cambian!, y así hizo…

Solo que Javi el del Sex Shop cansado de que solo entren para pedirle cambio

para aparcar en línea azul, se nos esta convirtiendo en todo un comerciante.

A los cinco minutos Pedro salió del Sex Shop con 3 monedas de Euro y una caja de 24 preservativos. Je, je, 24 preservativos…

Ni en toda su vida, ni viviendo otras dos mas, Pedro seria capaz de utilizar 24 preservativos.

Pero al fin consiguió sus monedas y más rápido que un Ferrari se coloco frente a la dispensadora e introdujo uno de sus tres euros en la ranura del aparato.

Este modelo de expendedora, es de los que llevan un muelle giratorio que al introducir la moneda gira llevando el articulo hasta un ligero precipicio, donde encontrara el espacio para estamparse finalmente en el fondo de la maquina, donde por una pequeñísima puerta tipo trampilla, en la que todos hemos estado apunto de dejarnos la muñeca, recoges echo añicos normalmente, aquello que querías comprar.

Eso seria lo normal, no?, pero Pedro y lo normal ni se conocen…

Al caer la moneda el muelle empezó a girar y JUSTO en el momento de quedarse o caer, la maquina vio que era para Pedro y decidió quedarse las cortezas… A no, que las maquinas no tienen conocimiento… en fin pues seria casualidad…

El caso es que Pedro ansioso por sus cortezas y sin soltar la caja de condones le arreo dos ligeros y compactos golpes al costado del aparato.

Sin éxito y tras repetir este procedimiento varias veces su frustración le llevo a sacar su penúltimo euro y pedirle a la suerte que tras meterle de nuevo, el muelle girara lo suficiente para darle las dos bolsas de cortezas que había pagado, se armo de valor e introdujo de nuevo la moneda.

El muelle volvió a girar estampando contra el fondo la primera bolsa de cortezas de Pedro y siguió girando hasta llegar de nuevo a poner la segunda al filo del abismo.

Le teníais que haber visto la cara, cada vez que nos acordamos nos dan ataques  risa…

Pero es que hay mas, mucho mas…

El instinto depredador de Pedro le llevo a tratar de coger la bolsa a través de la trampilla algo enfurecido y por la fuerza acabo metiendo el brazo mas de la cuenta, el pobre casi se queda atrancado por intentar estirar su brazo tratando de coger su segunda bolsa…. Si hubiéramos tenido una cámara…jejeje.

Sin éxito extrajimos tanto su mano como su brazo que ya estaba prácticamente entero dentro de la maquina.

Al sacarle la mano vimos que estaba agarrando la primera bolsa como si de un salvavidas se tratara.

Ni nos miro, desgarró la bolsa de plástico y se metió un puño de cortezas en la boca tan grande, que todavía nos estamos preguntando como algo que no sea una serpiente puede descoyuntar así su boca para meterse tal puñado de cortezas…

El resultado era obvio, se ahogaba! El pobre Pedro para conseguir comer unas cortezas, se había comprado condones tenia el brazo morado y se nos estaba atragantando!, Socorro Pedro se ahoga!, la otra, la otra maquina tiene agua!

Inciso: Sabemos que es evidente que todos estéis pensado que esto ya es demasiado, pero a si fue, Pedro solo tenia 1€, nosotros ni una moneda, la expendedora anterior fallo dos de dos veces y la vida de Pedro estaba sujeta a que ese segundo aparato funcionara como debía.

QUE MIEDO!. Le cogimos la moneda entre los papeles y papeles que llevaba en ese diminuto bolso y viendo atónitos que ni al borde de la muerte soltaba sus condones metimos la moneda en la segunda maquina.

Al caer apareció un mensajito del aparato en la pantalla. PRODUCTO AGOTADO, elija otro…Le di a cinco botones en 3 segundos y en ninguno me decía que tuviera o me entregaba liquido.

Como si de un ángel se tratase Marta nuestra amiga del kiosco, que si tiene conocimiento, había oído los gritos y paso tras de nosotros como un rayo, entregando a Pedro una botella de agua fresca con el tapón quitado y le ayudo a poder beberlo.

Tras unos minutos angustiosos para Pedro, el color morado de su cara se redujo y volvió a la normalidad y después de agradecer a Marta su gesto, juro que no volvería a usar una expendedora teniendo tan cerca alguien que le diera lo mismo y además como ningún aparato se lo daría... pero nosotros que conocemos bien a Pedro, estamos seguros que como humanos que somos, Pedro, o mejor dicho en estos casos, el pupas, volverá a caer…

 

En fin, buenas noches a todos y no olvidéis empaparos del resto de propuestas de nuestras Iniciativas.

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